Muchas veces nos hemos preguntado, en el contexto de esta crisis económica, con qué tipo de profesionales contamos en el mundo de la empresa, en el mundo de las finanzas y en la vida cotidiana en general. Donde de esta puesta en cuestión debemos sacar lecciones en relación al que hacer de las universidades. Tendríamos que formar un tipo de profesionales hasta tal punto motivados por la profesión misma que nunca optarán por incentivos indebidos, por aquellos incentivos que no se pueden alinear con las metas de la profesión. Tener esa seguridad de que contamos con buenas personas que tienen ética profesional y valores regidos, sentir confianza por aquellas personas que trabajan con nosotros para así tener un buen ambiente de trabajo y que nuestras empresas salgan a flote y tengan una mejora continua.